Las bebidas energéticas aumentan la presión arterial y el ritmo cardiaco y podrían representar riesgos para las personas que tienen hipertensión y enfermedad cardiaca, señalan investigadores de la Universidad Estatal de Wayne, tomar dos o más latas de una popular bebida energética aumentó la presión sanguínea y el ritmo cardiaco en 15 adultos jóvenes con una edad promedio de 26 años. A las pocas horas de haber tomado las bebidas energéticas el ritmo cardiaco aumentó ."Aunque las bebidas energéticas aumentan la concentración y la vigilia, las personas que tienen factores de riesgo para la enfermedad cardiaca podrían tener una mala reacción. Los sujetos de este estudio eran personas sanas con una presión arterial baja".


