Cientificos del Centro de Investigación Biomédica Pennington de la LSU, en colaboración con otros colegas, han identificado un mecanismo cerebral que podría explicar cómo el embarazo altera la motivación para buscar ciertos alimentos muy apetitosos.
Investigadores examinaron cómo afecta el embarazo a las neuronas productoras de serotonina en una región cerebral llamada núcleo del rafe dorsal. Descubrieron que estas neuronas se vuelven menos activas durante el embarazo, lo que aumenta el comportamiento similar a los antojos de comida en modelos animales.
Los investigadores descubrieron que la actividad del canal iónico de potasio SK3 aumenta en las neuronas serotoninérgicas durante el embarazo. El SK3 ayuda a regular la activación neuronal, y el aumento de su actividad redujo la activación de las neuronas serotoninérgicas en el núcleo del rafe dorsal. Posteriormente, los investigadores realizaron pruebas para determinar si el SK3 era el responsable de este cambio. La eliminación específica de SK3 de estas neuronas serotoninérgicas previno la reducción de la actividad neuronal asociada al embarazo y disminuyó sustancialmente el comportamiento similar a los antojos de comida. Por el contrario, el aumento de la actividad de SK3 en mujeres no embarazadas produjo cambios en la actividad neuronal y en el comportamiento de búsqueda de alimento que se asemejaban a los observados durante el embarazo.
El equipo también identificó una vía neuronal que conecta las neuronas serotoninérgicas del núcleo del rafe dorsal con el área tegmental ventral, una región cerebral implicada en la recompensa y la motivación. La activación de esta vía redujo el comportamiento similar al antojo de comida en animales preñados, mientras que su inhibición aumentó dicho comportamiento en animales no preñados.
Los hallazgos sugieren un modelo en el que el embarazo aumenta la actividad de SK3, lo que reduce la actividad de las neuronas serotoninérgicas y altera la señalización a través de un circuito cerebral relacionado con la recompensa. Este trabajo se basa en investigaciones previas que demuestran que los antojos de comida durante el embarazo implican cambios en el sistema de recompensa del cerebro.
Sin embargo, los hallazgos se basan actualmente en estudios con animales, por lo que manipular directamente la serotonina durante el embarazo podría conllevar riesgos. Se necesita más investigación para determinar cómo los cambios hormonales y fisiológicos relacionados con el embarazo influyen en la actividad de SK3 y la señalización de la serotonina. Más importante aún, esperamos obtener evidencia adicional de estudios clínicos en humanos en el PBRC para determinar si estos hallazgos pueden aplicarse a la prevención de la obesidad materna.
El estudio fue publicado en la revista Nature Neuroscience, y proporciona nuevos conocimientos sobre la neurociencia básica de cómo los cambios fisiológicos durante el embarazo pueden influir en los circuitos cerebrales que regulan la motivación alimentaria.


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