Si bien se considera que esta afección es principalmente psicológica, un nuevo estudio arroja luz sobre los cambios en los procesos biológicos de los pacientes con Trastornos de estrés postraumático (TEPT), lo que podría explicar por qué el TEPT se asocia con diversas enfermedades crónicas que, en última instancia, contribuyen al envejecimiento.
El estudio, realizado por un equipo de investigadores afiliados al Programa de Salud y Bienestar del Centro de Comercio Mundial de Stony Brook, que supervisa la salud y por científicos de la Universidad de Duke, representa más de una década de investigación han documentado que el TEPT se asocia con un mayor riesgo de enfermedades crónicas y un envejecimiento biológico acelerado, pero los mecanismos subyacentes en los pacientes aún no están claros. Para este estudio, el equipo recolectó muestras de sangre de pacientes que participaron en los servicios de emergencia casi 18 años después del 11-S. Realizaron proteómica plasmática metabolómica dirigida en 393 participantes 232 de ellos tenían diagnóstico de TEPT y 161 eran controles expuestos a traumas. Un total de 114 proteínas y siete metabolitos se expresaron de manera diferente en los pacientes con TEPT.
En esencia, estas proteínas y metabolitos identificados constituyen marcadores moleculares que convergen en las vías del organismo relacionadas con la estructura neuronal, la activación del sistema inmunitario, la regulación metabólica, el equilibrio redox (vinculado al proceso de oxidación, fundamental para la salud) y procesos extracelulares importantes. El equipo determinó que estas expresiones moleculares contribuyen a la desregulación metabólica que se observa con frecuencia en los procesos de enfermedades crónicas. Además, los autores destacan que un hallazgo importante del estudio es que el TEPT se asocia con un envejecimiento proteómico acelerado en múltiples marcadores plasmáticos específicos de órganos, incluyendo indicadores clave para el páncreas y los pulmones. Señalan que el envejecimiento pancreático acelerado sugiere que la exposición a traumas a largo plazo podría estar relacionada con una disminución de la función pancreática en etapas tempranas de la vida.
Según escriben, estos cambios en conjunto "indican que el TEPT va acompañado de una desregulación molecular coordinada y multisistémica que se extiende más allá del sistema nervioso central y proporciona información sobre la incorporación biológica a largo plazo del estrés traumático.
Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre contra el World Trade Center, los socorristas siguen siendo objeto de seguimiento por problemas de salud, que, pueden incluir un mayor número de enfermedades crónicas y un envejecimiento prematuro. La importancia de realizar análisis proteómicos y metabólicos del plasma radica en que la proteómica permite la medición directa de las proteínas que controlan prácticamente todos los procesos fisiológicos. El perfil metabólico examina moléculas pequeñas que reflejan la actividad génica y proteica. Por lo tanto, los análisis proteómicos y metabólicos proporcionan una visión complementaria del estado bioquímico de cada sujeto del estudio.
Este método permitió al equipo estimar el envejecimiento proteómico específico de cada órgano, incluyendo el corazón, el riñón, el hígado y el pulmón. En estudios sobre el envejecimiento y las enfermedades crónicas, estas estimaciones de envejecimiento a nivel orgánico se correlacionan con los riesgos de padecer afecciones crónicas como enfermedades cardiovasculares y renales.
Los autores consideran que su estudio presenta uno de los perfiles proteómicos y metabólicos más completos del TEPT hasta la fecha. En conclusión, su método permitió obtener resultados que vinculan el TEPT con procesos neuronales, inmunitarios, metabólicos y relacionados con el envejecimiento, lo que subraya su naturaleza sistémica y aporta información valiosa para futuras investigaciones sobre biomarcadores.
El estudio se publicó en la revista Nature Communications .


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