Inicio

10 de diciembre de 2010

La Hematofobia

La fobia a la sangre produce en la persona un aumento de la respuesta cardiovascular, aumentando así el latido cardíaco y la presión arterial y justo después este aumento disminuye de forma brusca provocando nauseas, mareos, sudores, palidez y, en ocasiones, el desmayo. Es por esto por lo que las personas con este tipo de fobia suelen relatar una historia de episodios de desmayos recurrentes. Este tipo de fobia puede tener importantes consecuencias para el individuo que es incapaz de realizarse unos simples análisis de sangre o proporcionarle ayuda a una persona que ha sufrido algún daño. Esto va a suponer que la persona va a padecer un intenso miedo en relación a cualquier procedimiento quirúrgico o médico, siendo incapaz de observarlo o padecerlo. Este tipo de fobia puede llegar a limitar de forma grave la vida de la persona que puede ser incapaz de someterse a cuidados médicos. La fobia a la sangre y a sufrir daño suele comenzar en la infancia o al principio de la adolescencia y pueden mantenerse a lo largo de la vida si no se realiza un adecuado abordaje psicológico.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Comentarios Recientes

Formulario solo para Consultas

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Frases Saludables