En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario ataca al propio organismo mediante linfocitos B o T patógenos de alta afinidad, lo que provoca graves daños en los órganos. A pesar de décadas de investigación internacional, no se habían documentado criterios definitorios para la aterosclerosis.
Un estudio realizado por un consorcio internacional, liderado por el Hospital Universitario LMU y la Universidad Sun Yat-sen en Guangzhou, China, informa que, según sus hallazgos, la aterosclerosis cumple con criterios definitorios cruciales de una enfermedad autoinmune. La investigación actual identifica autoanticuerpos de alta afinidad que, tras su transferencia adoptiva a ratones, aceleran la aterosclerosis. Uno de estos autoanticuerpos está dirigido contra la histona 2B.
Tras la vacunación de los ratones con la histona 2B, aumentó la gravedad de la aterosclerosis. Los datos experimentales obtenidos en ratones fueron corroborados en un ensayo clínico con 495 pacientes de la población general reclutados en Guangzhou.
Estos datos probablemente tendrán un poder transformador porque caracterizan la aterosclerosis como una enfermedad autoinmune. Tienen implicaciones fundamentales y de gran alcance para la investigación futura, ya que permiten el desarrollo de nuevos tipos de diagnósticos e inmunoterapias antes de que se produzcan infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares».
Sin embargo, este estudio solo ofrece una visión parcial de un camino largo y lleno de desafíos.
La información se publicó en la revista Nature Cardiovascular Research

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