06 agosto 2026

El dolor de cuello y espalda podría estar causado por cambios genéticos


 El dolor de espalda afecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida. Una de las principales causas subyacentes es el desgaste gradual de los discos intervertebrales, que amortiguan las vértebras, conocido como degeneración del disco intervertebral.

Los resultados de un estudio sugieren que los cambios en la actividad genética pueden provocar una acumulación de minerales en la columna vertebral, similar a la formación de hueso no deseado en el lugar equivocado, lo que causa su endurecimiento. Los expertos afirman que los hallazgos apuntan a posibles dianas farmacológicas futuras para tratar el dolor de espalda y sugieren que el pez cebra podría ser una herramienta valiosa para probarlas.

Se sabe que la genética influye en el desarrollo de la enfermedad degenerativa del disco intervertebral (EDDI). Un gen asociado a una proteína llamada colágeno IX, que ayuda a mantener unidas las fibras estructurales del disco, se ha relacionado repetidamente con problemas discales de aparición temprana.

Científicos de las Universidades de Edimburgo y Bristol estudiaron peces cebra criados para carecer de una copia funcional del gen, con el fin de comprender mejor cómo los fallos genéticos podrían provocar enfermedades discales. Con la edad, los peces desarrollaron problemas en sus espinas vertebrales sorprendentemente similares a la enfermedad discal humana. Los huesos de la columna se fusionaron y el tejido entre las vértebras se endureció de forma anormal debido a la acumulación de depósitos minerales.

El equipo descubrió que este endurecimiento estaba precedido por una degradación de la capa de soporte de la columna vertebral en desarrollo, mucho antes de que comenzara a acumularse cualquier mineral. Los investigadores analizaron qué genes se activaban o desactivaban en los peces. Descubrieron alteraciones en la forma en que el cuerpo procesa la grasa y en una vía de control del crecimiento llamada mTOR, junto con cambios en el manejo del fosfato y la señalización de la vitamina A; todos estos procesos están relacionados con la acumulación de minerales.

También demostraron maneras de reducir el daño. Un fármaco protector óseo que ya se usa para la osteoporosis conocido como bisfosfonato bloqueó la acumulación de minerales. Restringir la ingesta de alimento de los peces o usar fármacos que disminuyen el metabolismo de las grasas también redujo las fusiones espinales. Según los expertos, los hallazgos apuntan al manejo del fosfato y al metabolismo de las grasas como objetivos prometedores para futuros fármacos.

Al revelar cómo se deterioran los procesos biológicos saludables en la degeneración discal espinal relacionada con la edad, el estudio abre vías prometedoras para el desarrollo de futuros tratamientos. Es un excelente ejemplo de cómo la investigación ayuda a transformar los descubrimientos científicos en conocimiento e innovaciones con el potencial de mejorar la vida de las personas.

El estudio se publico en la revista Communications Biology.


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